Algunas reflexiones tras el último episodio de crecida del Río Cega

  • Ahora que la situación del Cega se ha estabilizado y, literalmente las aguas vuelven a su cauce, es momento de hacer un pequeño balance de lo ocurrido durante la última semana además de un análisis de la “nueva realidad” del Cega a su paso por Viana.

Viana de Cega, 18 de febrero de 2026

Estimados vecinos:

Ahora que la situación del Cega se ha estabilizado y, literalmente las aguas vuelven a su cauce, es momento de hacer un pequeño balance de lo ocurrido durante la última semana además de un análisis de la “nueva realidad” del Cega a su paso por Viana.

BALANCE

A la hora de realizar un balance de lo ocurrido, lo primero que debemos hacer es poner en valor el trabajo previo a las inundaciones del día 12 de febrero. Dos días antes, el martes 10, con la presencia de un representante de la CHD, se mantuvo una reunión con los vecinos de la zona en la que se les informó de la situación y de las líneas de trabajo que se iban a poner en marcha desde el Ayuntamiento y el compromiso de un segundo dique desmontable.

A partir de este momento, manejando los datos que se nos iban facilitando desde el SAIH Duero, pudimos realizar una labor preventiva importante durante el miércoles y en la mañana del jueves, con la instalación de una barrera de sacas de arena en la calle Río. Gracias a ello hemos sido el único municipio de los afectados por las inundaciones que no se han visto en la obligación de desalojar a los vecinos de sus viviendas.

Una vez que se produce la inundación en el mediodía del jueves, hemos contado en todo momento con el apoyo de los bomberos de la Diputación Provincial de Valladolid, que no se han movido de aquí desde la tarde de ese día hasta la medianoche del viernes y han estado achicando agua de las casas de los vecinos -para que no cogiera el nivel del exterior-, así como de la agrupación de Protección Civil de Valladolid, presentes hasta el jueves muy entrada la noche. Complementariamente, las cinco bombas de la depuradora, y una sexta que no se pudo instalar hasta el viernes, han estado a pleno rendimiento, sacando cerca de 1.000 m3 segundo, pues no sólo había que aliviar el agua acumulado entre el muro y la barrera de contención de las viviendas, sino también el de todos los colectores de la red municipal que estaban en carga debido a la gran cantidad de agua caída durante la noche.

El operativo funcionó bastante bien y durante la madrugada del domingo el nivel del río se había situado prácticamente medio metro por debajo del muro. Sin embargo, pese a que los datos del Cega mejoraban y de los 103 m3/segundo que llegó a marcar en su punta máxima se pasó a los 60 en la mañana de ese día, el nivel del río comenzó a subir de nuevo situándose a escasos diez centímetros del muro.

Esto es una prueba inequívoca de que el aporte de agua venía de aguas abajo, del Duero, y de que este río influye mucho en las oscilaciones del nivel del Cega, pese a que desde la CHD se minusvaloro en el Estudio de Modelización su influencia al igual que la del pilar del puente del AVE situado prácticamente en el cauce del río.

También se ha demostrado que, si el muro escollera que se hizo en el 2014 por las inundaciones del 2013 hubiera tenido 30 centímetros más, se podía haber salvado esta situación.

En este punto es de obligado cumplimiento agradecer la labor de los empleados municipales, ‘Popo’ y ‘Gueles’, por haber estado disponibles en todo momento, la de Protección Civil, a los bomberos de la Diputación de Valladolid y, por supuesto, a los vecinos y voluntarios que durante estos días han estado al pie del cañón.

También queremos agradecer el interés mostrado por las autoridades que nos han acompañado en estos días, como la delegada territorial de la Junta de Castilla y León, Raquel Alonso; el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales; el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones, y, sobre todo el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, quien dio la orden expresa de poner a nuestra disposición todos los medios necesarios del servicio de Extinción de Incendios no sólo durante el episodio de crecida del jueves sino también en el del domingo.

LA ‘NUEVA REALIDAD DEL CEGA’

Cuando se produjo la crecida del Cega de 2013 todos pensábamos, atendiendo a los precedentes, que estos episodios no se repetirían en un horizonte de 15 o 20 años, pero la realidad es otra. Gracias a la construcción del muro hemos ido llegando hasta 2024 moderadamente tranquilos, pero en 2024 tuvimos nuevamente una situación en la que se unieron ambos factores, -Crecida del Cega y el Duero de forma simultánea- que el muro no pudo atajar y este año ha ocurrido nuevamente.

Como se ha señalado líneas arriba es evidente la influencia del Duero, algo que en su estudio la CHD prácticamente minimiza, así como el pilar del AVE en cuyo caso se solicitará al organismo de cuenca que hagan una nueva canalización en torno a ese pilar para que el río no se encuentre con un tapón y fluya con mayor facilidad en caso de crecida.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el de la altura del muro. Se ha demostrado que con 30 centímetros más de altura se hubiera evitado muchas de las situaciones que han ocurrido como ha sucedido cuando hemos elevado 30 centímetros la escollera, que no el propio muro, pues desde la CHD no dejan hacer esto último.

Finalmente, vista la eficacia de la colocación de las sacas, estamos dando los pasos necesarios para disponer de muro desmontable que, como última barrera, impida que el agua llegue a las viviendas.

Todos estos son aspectos que, viendo cómo se comporta el río año tras año, nos permitirían minimizar aún más los efectos de las crecidas con el objetivo fundamental de que llegados estos episodios los vecinos se vean mínimamente afectados.